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| Selección Española en 2026 - Ganadora del Mundial de México, Canadá y Estados Unidos - el troblogdita - Álvaro García |
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| La Selección española es un Tercio Español - Mundial de Sudáfrica 2010 - España 1-0 Holanda - el troblogdita - Álvaro García |
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| Selección Española en 2010 - Ganadora del Mundial de Sudáfrica - el troblogdita - Álvaro García |
Potente en cuanto a violencia, a trampas, al "otro fútbol"... pero del que se juega con los pies, impotentes, incapaces, desaparecida. No por incomparecencia, que acudió a la final, de hecho la daban por ganada antes de empezar el partido. Desaparecida porque España se quedó con el balón desde el minuto 1 hasta el 120, y los argentinos danzaron al ritmo que impuso España.
Iban de un lado para otro persiguiendo españoles para descoyuntar sus huesos y romper sus articulaciones. Buscaban huesos, tendones, músculos, piel, carne, tela, moral, ánimos y equilibrios mentales para patearlos, pisotearlos, escupirlos y destrozarlos. Pero los jugadores españoles han sido más inteligentes y se han limitado a torear albicelestes despendolados que miraban al árbitro con lágrimas en los ojos para pedirle auxilio.
Esto les ha funcionado siempre. O, caso siempre. Por lo menos en la era Messi el árbitro ha sido un socio implacable de la Argentina de la AFA. Cualquier cosa que os cuente del partido contra España os la podría contar de decenas de partidos anteriores porque lo que la han hecho a España se lo hicieron antes a Inglaterra (la mano de Maradona), a Egipto, a Cabo Verde, a Holanda...
Son tantas las víctimas que ha dejado por el camino esta Argentina messiánica que podría escribir un artículo poniendo sus nombres, como si fuera el Monumento a los veteranos de Vietnam. Fecha + Competición + Equipo + Trampa... Pero esta vez Argentina no ha gozado de sus penaltis falsos por un motivo bien sencillo: España no la ha dejado pisar el área.
El planteamiento español ha sido fabuloso. Lo ensayamos con la Francia de Mbappé y sacamos Matrícula de Honor con la Argentina de Messi. Hemos defendido apropiándonos del balón. Yo puedo subjetivar los comentarios, pero para evitarlo reproduciré las estadísticas del partido:
Como podréis ver, en lo único que ganaron fue en las tarjetas, y eso que se mostraron la mitad de las que hubo, o de las que debería haber mostrado el árbitro, porque parecía que habían soltado a un grupo de criminales en el césped.
Quiero creer, y lo deseo de corazón, por el bien de la nación Argentina, que no todos sus aficionados pueden celebrar tener a los árbitros en el bolsillo y ganar sin méritos robando el éxito a sus víctimas. Quiero creerlo... Pero, mientras impere ese modo de hacer Marketing, usando a todas las federaciones del mundo del fútbol para que hagan de comparsas de la AFA, la Argentina futbolística se irá aislando, y arrinconando, hasta ver lo que vimos el domingo: explosión de júbilo mundial porque todas las naciones del mundo deseaban que ganara España.
Y ganó España.
Vaya que si ganó.
A pesar de los goles anulados, que los hubo, e injustamente: uno de Nico Williams y otro de Torres. A pesar de las tarjetas rojas que no sacó el árbitro, puesto que habría dejado a Argentina con siete jugadores, como mucho. Pero, y sobre todo, a pesar de jugar contra Messi, el Dios pagano al que idolatra la nación argentina y la afición del Barcelona.
Un Messi capaz de intimidar al árbitro con su mirada. Capaz de frenar y parar una jugada que no le sale el regate para buscar al árbitro con su mirada y éste, intimidado por Messi, por la FIFA, la AFA o por quien sea, pita falta a favor del (muchas veces) infractor, porque es palabra de Messi.
Esta fórmula, mas la de la ultraviolencia sin frenos, desmedida y salvaje le ha valido varios campeonatos internacionales a Argentina, pero con Messi ya ni lo disimulan. Si tienen que dar cabezazos, patadas, puñetazos, codazos, hacer camas o planchas, pisar, pisotear, escupir, zancadillear o placar al rival, lo hacen sin pudor. Y si tienen que volver a sacar la manita para controlar un balón, la sacan, como la mano de Mac Allister. Sin pudor... y sin complejos, que ya dirá el árbitro "siga, siga...".
Esto le ha valido a Argentina un Mundial, el de Catar 2022, y la Copa de América 2024. Pero no le ha servido para ganar el Mundial 2026.
¿Por qué no han servido las trampas argentinas?
Porque España, como os decía al principio, se adueñó del balón y los argentinos ni han olido la pelota. No saben si es una esfera o un cubo. Ni saben de qué color vestía el portero español, Unai.
A los demás equipos, los argentinos, que sí tienen fútbol en sus pies, les ganan (a los flojitos). Superan a sus iguales, porque saben que siempre, por lo menos, recibirán un penalti a favor, y sino, se lo inventa el árbitro.
Pero esa treta no ha funcionado contra la España de Luis de la Fuente, pues no ha dejado que los argentinos asomen la nariz en el área española. Y por muchas faltas que finjan los albicelestes, o muchas ganas de pitar penalti que tenga el árbitro (por orden del jefe), si los argentinos no pisan área no hay penalti posible.
España ha sido infinitamente superior a Argentina, línea por línea. Menos en la portería. No porque Unai no sea mejor que el Dibu (que lo es: mejor portero, mejor deportista, mejor persona...) sino porque al Dibu le vimos jugar (mal, inseguro, dubitativo, errático, chulesco y vacilón) y a Unai no, por lo ya comentado: España fue una apisonadora y los argentinos no llegaron al área española ni cataron la portería de Unai, espectador de gala de una final en la que sólo jugó un equipo y el otro bailó al compás.
Y, ya puestos a mencionar a los porteros... menuda diferencia en la educación del uno y del otro. El Dibu dejó al mundo entero boquiabierto sodomizando el guante de oro que representaba al Mejor portero del Mundial 2022 mientras que Unai lo recogió (con 1 solo gol encajado) con la sobriedad, el respeto, la postura, apostura y compostura que entraña una celebración de estas características que, por cierto, ven millones de niños del mundo entero. En eso hemos salido ganando de lo bajuno, barriobajero, vasto, grosero, soez y tabernario a un tipo educado que sabe estar.
Por fin cayó Argentina, que es lo mismo que decir que la FIFA se ha quedado con un palmo de narices al no poder hacerse la foto con Messi recogiendo la Copa del Mundo de Fútbol por segunda vez y cuarta ara Argentina.
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| infogram - Photo Bleacher Report Football - Messi llorando tras perder Argentina la final del Mundial 2026 contra España |
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| Foto sacada de argentina.as.com-futbol-la-controvertida-celebracion-del-dibu-martinez-con-el-guante-de-oro-n - El Dibu - AFAArgentina subcampeona del Mundo - España Campeona Mundial 2026 |
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| Citius, altius, fortius, wokius - Nueva bandera olímpica - Nuevo lema olímpico - Orwell - Neolengua - Agenda 2030 - Paris 2024 - Olimpiada Woke - WOKE |
Felipe VI, Rey de España.
Rey con mayúsculas. Porque lo vale.
Ayer subí una foto que titulé El pueblo y su Rey, óleo sobre lienzo. La subí celebrando la 4ª Eurocopa de España, ganada a los ingleses.
Y la subí conmovido por el sentimiento que movió a Fabián, jugador de la Selección española de fútbol de hacer partícipe de la celebración a Su Majestad Felipe VI, Rey de España. Se acercó a él portando el trofeo y se lo entregó en una pose que podría reproducirse en un lienzo, con óleo, y disfrutarse en el Museo del Prado.
Hoy me sorprende el volumen de visitas al artículo, y estaba preparando un tuit... que se ha convertido en este segundo artículo sobre el tema.
Auctoritas es autoridad moral.
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| Felipe VI, "auctoritas" y liderazgo - Campeones de la Eurocopa 2024 - Selección española - Autoritas frente autoridad |
Es cuando un líder se gana el respeto de todos por la vía del ejemplo. Del respeto... Todo lo contrario al líder que se siente menospreciado y despreciado e impone el respto por la fuerza y por la amenaza y el castigo.
Es el líder que admite toda crítica, constructiva y destructiva. El que va por detrás del pueblo y no le impone su parecer, ni exige obediencia ni censura a quienes no compartan su manera de entender.
Eso es Felipe VI...
El líder que suma y no resta. El que multiplica en vez de dividir. Es el líder que sonríe y no se muerde el labio por impotencia. Felipe VI es la mirada limpia, cristalina, sincera... y no una mirada sucia, opaca y mentirosa. Es el líder que tiende la mano para estrecharla, en vez de para estresarla apretando la tuya. Un rey que aparece y silencia el himno nacional con aplausos, en vez de con silbidos. Aplaudido en vez de abucheado. Amado y no odiado. Un líder que une y no enfrenta.
Es prudente, no insolente. Es caliente de corazón y frío de acto y no frío de corazón y caliente en el acto. Le mueve la reflexión, no el calentón. Siempre en segundo plano, hasta que los protagonistas tiran de él y comparten con él su protagonismo. Conocedor del protocolo, de la educación, de las buenas maneras y del respeto nunca intenta acaparar la atención, ni el protagonismo ajeno. Conoce su sitio y en él es el mejor, sin intentar ostentar un rango y un trato que no le corresponde. Su saber estar y su saber hablar y actuar hacen de Felipe VI un Rey amado y admirado.
Un monarca de palabra, que no miente ni tergiversa sus palabras para reinterpretarlas. No cambia de parecer movido por la necesidad o el interés particular. Es un líder ejemplar que no presume de títulos ni de méritos que no haya cosechado con su esfuerzo.
Todo eso me ha venido a la cabeza viendo y volviendo a ver a Fabián coger la Eurocopa y llevársela a Su Majestad. Con espontaneidad, cariño y convicción de que el puñado de españoles que se han roto el alma y el pecho por España lo han hecho, allá en Alemania, imponiéndose a croatas, italianos, alemanes, franceses e ingleses por España.
Su España.
No la de Felipe VI.
La de Cucurella, Del Olmo, Rodri, Navas (que ya estaba ahí cuando llegaron los Borbones). De Carvajal, Le Normand, Nacho, Joselu, Nico y Unai... y la del resto de jugadores que, desde sus equipos, desde sus respectivas provincias y desde las competiciones en las que juegan se han sumado a una Selección Española, capitaneada por un no menos líder, Luis de la Fuente, para darnos una alegría inmensa al resto de compatriotas.
Digo "su España" porque esta selección, igual que la propia España, lo son de los españoles, y nuestro Rey ni se la apropia ni se adueña de ella, sino que se suma a todos y cada uno de los demás españoles, del Madrid y del Barça, de derechas y de izquierdas, andaluces y vascos, monárquicos y republicanos y se siente uno más, liderando con autoritas, en segundo plano, y siendo el mejor Embajador de España en el mundo entero. Porque lo es gracias a sus convicciones, su lealtad a la Democracia, al valor de su palabra y al cariño con el que es recibido allá a donde va.
Lo de más es la alegría de verlos juntos, peleando juntos, llorando juntos, cantando juntos, ganando juntos y celebrando juntos... como españoles.
Demostrando lo grande que podría ser España si en vez de imponernos el odio fraternal, la división de intereses, el enfrentamiento, la mentira, la coacción, el chantaje, el odio y el miedo nos mirásemos a los ojos y viésemos nuestra grandeza en la suma de todas y cada una de nuestras diferencias.
Eso hizo ayer la Selección española. Eso lleva haciéndolo unos años el entrenador, desde las categorías inferiores. Y eso es lo que hizo nuestro Rey, Felipe VI, abrazando y siendo abrazado. Aclamando y siendo aclamado, agradeciendo y siendo agradecido con un grupo de muchachos orgullosos de ser españoles y de marcar goles por España.
Ayer vimos a las dos instituciones del momento: Selección y Casa Real. Lideradas ambas dos por líderes veteranos con carisma, queridos y seguidos por sus respectivas auctoritas.
Pero lo que más me gustó fue ver, una al lado de la otra a sus respectivas canteras demostrando que si España fue Orbital, y ahora se resiste a que sus mandatarios autoritarios la desmenucen y la trituren... Ambas dos, Selección y Casa Real tienen canteras y un futuro por delante que refrendarán y defenderán quienes quieran paz, alegría y una identidad común, arraigada en la Historia y en nuestra tradición para seguir teniendo sentido como Nación y como Selección en los años porvenir, siguiendo a alguien que prefiere ser dictado antes que dictador.
Y como decía en mi artículo anterior... El pueblo y su Rey...