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domingo, 25 de febrero de 2018

La conciencia de Zeno

La conciencia de Zeno
Italo Svevo
Editorial Lumen


La conciencia de Zeno - Italo Svevo - Editorial Lumen - ÁlvaroGP - Filólogo - SEO
La conciencia de Zeno - Italo Svevo - Editorial Lumen - ÁlvaroGP - Filólogo - SEO

¿Cómo dar a entender La conciencia de Zeno sin sumergirme en el Psicoanálisis y en la obra de Freud? Sobre todo porque ni el psicoanálisis es mi campo, ni mis interpretaciones serían certeras.

Puedo hablar del personaje, que lo haré, y es más, ¡hoy que tengo la sangre caliente empezaré por destriparlo desde ya! Después daré unas pinceladas sobre el autor.

Para podernos centrar y comprender quién es Zeno, lo primero que haré será ofreceros dos personajes, uno real y el otro de ficción que nos sirvan para ilustrar al protagonista de esta obra: Mr. Bean y Zapatero, (cada cual decidirá qué parte de real y de ficción tiene cada uno).

Decía que hago esto para entender a Zeno, y es que el personaje de marras tiene la caradura de Mr. Bean y la mente perversa de Zapatero, aunque sirven ambos ejemplos si cambiamos los atributos entre uno y otro.

La obra se supone que son las memorias, o un diario, que escribirá el propio Zeno instado por su psicoanalista para, a través de sus vivencias, llegar a desentrañar el motivo de su necesidad de nicotina. Se supone que escribiendo día a día, pasaje tras pasaje y retomando también experiencias del pasado, el protagonista: Zeno, sería capaz de dar con el motivo de tal adicción.

Pero claro está, y apreciaciones psicoanalíticas al margen, no hay crítica al psicoanálisis, (pues tal cosa es esta obra por parte de Svevo), sin la muerte de la figura del padre en sus escritos: imagen retórica recurrente y recurrida pues estará latente a lo largo de la obra. Esta y la del “último cigarrillo” que fumará una y otra vez simbolizando su fragilidad mental y su falta de voluntad.

Esto y su ineptitud en el trabajo, cosechando derrotas y errores de los cuales irá culpando a todo el que se cruce en su camino, cosa que le irá bien y le dará resultado una y otra vez, saliéndose de rositas, de ahí mi comparación con ZP.

Su amor por su cuñada, su resignación a seguir casado con su esposa, su amorío tardío y todas las justificaciones morales de hechos reprobables que le dejan un sentimiento de autosuficiencia e impunidad ante tamañas tropelías como las que irá haciendo a lo largo de la obra: ¿Bean o ZP? Una capacidad pasmosa para hacer barrabasadas sin perdón y no sólo hacerlas conscientemente, sino dar una serie de argumentos, explicaciones y justificaciones que hacen que el lector se recree con semejante personaje a la par que reniegue de imaginar que comparte genes y humanidad con seres carentes de sentimientos y de escrúpulos.

Zeno es un desaprensivo insensible incapaz de entender los sentimientos y deseos de su esposa, capaz no obstante de uilizarla como válvula de escape utilizando su físico sin llegar jamás a penetrar en sus sentimientos. Se mira al ombligo y no aprecia ni comprende la valía de lo que atesora.

Académicamente debo recalcar que la obra fue alabada y respaldada por el mismísimo James Joyce, quien conoció a Svevo en su exilio en Trieste, hasta el punto de convertirse en grandes amigos. Y quiso la casualidad, como suele suceder, que ambos, inspirados por diferentes motivos y, en principio, con diferentes capacidades, escribieran dos de las grandes obras literarias del S.XX: Ulises y la presente.

Esa incapacidad para dejar el tabaco, su ingenua o maquiavélica mentalidad, sea porque parece tonto, sea porque se hace el tonto para lograr sus objetivos… Esa ineptitud para el trabajo, ese comportamiento reprochable en cada uno de sus actos, ese descaro y esa desvergüenza, esa mezquindad y esa capacidad para explicar lo inexplicable hacen de Zeno, o mejor dicho de la obra de Svevo una joya literaria poco comprendida en su época y desconocida en la actualidad.

Obra que recomiendo encarecidamente a todo el que quiera conjugar un buen rato leyendo algo disparatado con saber apreciar que Zenos hay muchos, nos rodean: son nuestros amigos; nuestros vecinos; nuestros compañeros de trabajo; nuestros conocidos e incluso nuestros dirigentes.

martes, 10 de octubre de 2017

Cataluña... ¿independiente?

Cataluña independiente - Adolfo Suárez, Felipe González, José María Aznar, Zapatero y Mariano Rajoy, los responsables de esta ruina que llamamos España - 3% - ETA - GAL - Podemos - Educación - Medios de Comunicación - el troblogdita
¿Cataluña... independiente?
Adolfo Suárez - Felipe González - José María Aznar - Zapatero - Mariano Rajoy - Responsables de esta ruina que llamamos España - 3% - ETA - GAL - Podemos - Educación - Medios de Comunicación - el troblogdita

¡Qué fácil resulta mirar al otro lado y señalar a los responsables con el dedo!


Puyol, con el 3%... y todo el dinero que ha robado a Cataluña y al resto de España... Que si Puigdemont es un fundamentalista vendido a la CUP, los de Ezquerra republicana, las ambigüedades del PSC... y los antisistema podemitas haciendo daño aquí y allí...

Eso hemos hecho durante 40 años de harakiri.

40 años cortándonos el vientre denunciando responsables del enconamiento y la radicalización del nacionalismo catalán.

No señores.

Los responsables han sido nuestros, "los nuestros". De Suárez a Rajoy. Los cinco presidentes que hemos tenido en democracia, los cinco que han arrinconado a España hasta asfixiarla y llevarla al extremo de quedar mutilada en estos días cuando nos amputen, si se amputa de verdad, Cataluña.


Puedo contar a los responsables del problema español con los dedos de una mano


Adolfo Suárez hizo equilibrios y demostró cintura para lograr la transición. Claro que negoció y legalizó al Partido Comunista (ahora absorbido por Podemos) y fue el verdadero Dr. Victor Frankenstein de esta España que son (o han sido... quién lo sabe) las Autonomías.

Las Autonomías no han servido para nada bueno, solo para retirar a dinosaurios políticos y alimentar a los militantes de los diferentes partidos políticos: parásitos de España en todos sus rincones, desde Murcia a Galicia, de Cataluña a Canarias. Allí donde hay una Comunidad Autónoma hay centenares de cargos públicos que son eso: un cargo.

Pero lo peor de todo es que estas Autonomías apuntaron a Madrid con el dedo tachándolo de centralista y por miedo a resucitar a Franco, nos desprendimos de las competencias que tienen que ser uniformes si se quiere igualdad de oportunidades en la Educación, la Sanidad... me quedo, sobre todo, la Educación: los colegios de esta España de las Autonomías han sido y son ikastolas políticas en las que estudiar los ríos de Madrid, las provincias andaluzas, el caganet catalán, y la madre que los parió a todos. En España se estudia todo y todo son estupideces. Se estudia todo menos lo que garantiza una sociedad libre, porque queremos borregos como los que han puesto patas arriba Cataluña. Y no hemos hecho más que empezar.

El origen pues, en Suárez.

Felipe González y Aznar, cada cual a su estilo, se apoyaron en Puyol, que seguía mandando hijos a Andorra arrastrando maletines, eso sí, escoltados por los Mossos de escuadra, o como se escriba, me refiero a los guardaespaldas públicos de los políticos catalanes. El uno haciendo la vista gorda al 3% y el otro hablando catalán en la intimidad. Todo con tal de no hacer gobiernos de unidad en los que Partido Socialista y Partido Popular supieran aparcar sus diferencias por el bien de todos. No, antes negociaban con Cataluña o se ponían txapela. Eso sí, cuando González se hartó le faltó ponerse un pasamontañas y liarse a pegar tiros él mismo contra ETA. En vez de legitimar a los cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado va y te crea el GAL, para terminar de legitimar a los terroristas.

Luego vino Zapatero. Un cero a la izquierda. Muy a la izquierda. Tanto que su patria era el viento y su gobierno aceptaría el estatuto de Cataluña que trajera el Parlament.

Todo con pólvora del Rey.

Por si no lo entiendes, me refiero a que les salía gratis, que los paganini éramos, somos y seremos nosotros.

Hasta que llegó el Mesías. Rajoy iba a cambiar la Ley electoral para quitar peso a los independentistas, iba a recuperar la Educación... Iba, iba, iba y lo único que hizo fue clavarnos el IVA. Se metió en su caverna, se encendió un puro y a dejar que pasara el tiempo. Seis años vagueando. 

Cataluña ha celebrado dos referendum ilegales y hoy a proclamado su Independencia


Con dos cojones. Bueno, un poco a la remanguillé, con voz aflautada, en plan cutre y acojonado el Puigdemont, porque sabe que como le salga el tiro por la culata le van a hacer un último tango en París cada día por los próximos 15 años, en la trena. Los del otro lado y, sin mantequilla los suyos.

Pero por mucha grima que me den los políticos catalanes. Porque no es pena, ni odio. Es grima. Si los miras de cerca deben estar plagados de polillas, como los osos perezosos. Pero ellos han hecho lo suyo, cosa que no podemos presumir los demás españoles.

La mayoría silenciosa ha sido silenciosa hasta el domingo pasado, entre otras cosas porque no iba a votar en las diferentes elecciones. Siempre la misma canción: "sí, ha ganado CiU pero mira la abstención... que son mas que no le votan que los que sí". Pero sin votar, hasta que ya es tarde. Y si no votas no cuentas y de eso se han valido estos políticos, que han ganado no por lo que han dicho sino por lo que los demás hemos callado.

Por eso y por la Educación y por los medios de comunicación. Que Cataluña está arruinada pero cuenta con un entramado político en sus escuelas y medios que ya lo quisieran los Corleone para si.

Pero insisto, han hecho lo que han prometido a sus votantes. Como los de Podemos en Madrid. ¿Que han revolucionado el patio? Claro, lo prometieron y lo cumplen, cosa que no hace Rajoy, por ejemplo.

Y así nos va.

En fin, que no sé cómo va a terminar esta historia. Pero os pido una cosa, cuando busquéis los responsables de que España se vaya a tomar por saco, por favor, no seáis hipócritas y no responsabilicéis a Puigdemont, a Mas ni a Puyol.

Los responsables son nuestros, se apellidan Suárez, González, Aznar, Zapatero y Rajoy