Mostrando entradas con la etiqueta novela negra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta novela negra. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de noviembre de 2015

Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra

Si os dijera, sin destripar la novela, que en Una muerte improvisada (Cloverdale – Vaughan Libros) encontraréis a un inspector (con su ayudante), un cadáver (con su misterio), un sospechoso (con su coartada) y un poli retirado (con ganas de marcha) sería cierto pero no haría justicia al verdadero contenido del libro.

Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra - Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita
Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra
Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita

Todo lo expuesto es cierto. Y aún me atrevería a decir que, en manos normales, reuniría los ingredientes necesarios para constituir una novela negra en la que el crimen subyace entrelineas.

El inspector Carazo vive un eterno debate entre su vida personal y su profesión. Ha encontrado un cadáver y quiere darle sepultura para que descanse en paz y para desenredar el misterio que entraña su muerte. Solo entonces descansará física y emocionalmente.

María es la ayudante de Carazo, también inspector de policía. Para colmo, el amor de nuestro protagonista.

El cadáver pertenece a Sara Carrión. Una muchacha desaparecida un año atrás. Ella es de León y su cuerpo aparecerá en Guadalajara… ¿Cómo ha llegado hasta ahí? Eso quiere saber Carazo.

César Alonso es un actor, un galán de toda la vida. Y no entiende qué pinta él en toda esta historia aunque sí tiene una cosa bien clara: “el tal Carazo la tiene tomada con él”. Y es cierto, nuestro inspector, aun siendo un gran profesional se ha enconado con el actor y quiere inculparlo sea como fuere.

El poli retirado “con ganas de marcha”… Mejor lo descubrís vosotros.

Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra - Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita
Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra
Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita

Juan Solo nos sorprendió cuando, a su faceta de actor, monologuista y escritor de teatro, sumó la de escritor posicionando El hombre sin brazos (Léeme Libros) en las estanterías de los libros “Más vendidos” de las librerías de media España… FNAC, Casa del Libro, El Corte Inglés y las de barrio de toda la vida.

Cuando leí esta (El hombre sin brazos) supe que, si Juan Solo escribía otra novela negra, la leería, por el morbo de comprobar si el éxito de la primera se debía a la suerte del principiante o al talento que dejaba intuir con su escritura. De ahí que no tardara en hacerme con Una muerte improvisada, novela negra con la que Juan Solo se ha consagrado recibiendo las mejores críticas posibles de propios y extraños.

Y con razón.

Lejos de acomodarse en un patrón preconcebido del género, lejos de amoldarse al “sota, caballo y rey”, Juan Solo ha sacado el talento que lleva dentro, de escritor, y ha reinventado el género consolidándose como el gran autor que es.

Decía antes que no pienso destripar Una muerte improvisada, pero sí he de deciros que supone un antes y un después, no en la obra de Juan Solo, (quien se ha autoimpuesto un listón verdaderamente alto para su tercera novela), sino para todo el género.

No sé si habréis jugado al Cluedo alguna vez. Pero, pensando en quienes no lo hayan hecho, haré una presentación del juego de mesa: el tablero es el plano de una casa, cada jugador encarna a un personaje y el objetivo del juego es resolver un crimen: los jugadores (personajes) tendrán que dilucidar el asesino; dónde se ha producido el asesinato (biblioteca, cocina…) y el arma del delito (candelabro, soga…). En definitiva, jugar una partida del Cluedo supone adentrarte en un crimen y resolverlo a contrarreloj antes de que otro jugador se te anticipe.

Pues bien… ese es el orden normal de las cosas, la quintaesencia del crimen: su resolución, en el juego y por qué no, en la novela negra (Dashiell Hammett; Agatha Christie, Sir Arthur Conan Doyle…).

Pero no… Juan Solo no se ha conformado con volver a escribir una novela negra: ha reinventado el género.

Y esa reinvención es la que provoca un shock en los lectores.

Confieso que me volvió loco al leerla. Juan Solo me descolocó al poner patas arriba el género. Me llevó de capítulo en capítulo, zarandeándome (a sabiendas de que ha cambiado las normas) y me desarmó mediada la lectura. Este “desarme” le dará poder sobre el lector a quien cautivará. Puedo imaginarme al autor, a oscuras en su cubil, sentado frente a un portátil (única fuente de iluminación de todo el rincón de escritura), frotándose las manos con una sonrisa maléfica dibujada en el rostro… paseando las yemas de sus dedos por el teclado y conteniendo una sonrisita maléfica…

La resolución de una novela negra (el "lado oscuro" de la Literatura) puede equivaler a escribir un buen artículo periodístico. El periodista necesita plasmar las “5W”: “Why, When, Where, What & Who” (por qué, cuándo, dónde, qué (o para qué) y sobre todo “quién” (es decir: el asesino)). Y en torno a esto se amoldan las tramas: cuatro “W” apuntando a la fundamental “quién” (ha cometido el asesinato), para, a modo de las películas de Poirot, terminar razonando todo a la inversa en la última escena.

Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra - Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita
Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra
Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita

Esas “W” se reparten magistralmente a lo largo de la obra de un modo nuevo, humanizando a unos personajes que, por cotidianos, podrían ser cualquiera de nuestros vecinos. No tenemos investigadores, asesinos y sospechosos arquetipos… los personajes de Juan Solo son personas normales, con sus fortalezas y sus debilidades, con sus vicios y sus virtudes.

Mención aparte es la reaparición (indirecta) de Lucas Martín, el protagonista de su primera novela (El hombre sin brazos) logrando esbozar un entramado de personajes e historias que dan vida al universo Juan Solo.

Una muerte improvisada es una de esas lecturas que quieres saber cómo termina pero no quieres terminar de leer nunca.


-----------


Notas

A lo largo del texto he incluido algunas pinceladas del curriculum de Juan Solo, pero no puedo resistir la tentación de incluir su pasión por Star Wars (para mi será siempre “La guerra de las galaxias”, pasión que lo convierte en el friki nº1 de Star Wars en España, hasta el punto de preguntarle si le puedo hacer una foto con su novela para este artículo y terminar haciendo varias con el AT-AT de El imperio contraataca).

Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra - Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita
Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra
Star Wars - ÁlvaroGP - el troblogdita

En la página Web de Juan Solo podréis encontrar los enlaces de venta online (incluso e-book) para adquirir sus novelasEl hombre sin brazos y Una muerte improvisada.

martes, 2 de junio de 2015

Juan Solo: Una muerte improvisada

Una muerte improvisada - Juan Solo - #UnaMuerteImprovisada - Novela Negra - ÁlvaroGP
Juan Solo - Una muerte improvisada
Cloverdale Books - Portada - Novela Negra
Álvaro García - el troblogdita - ÁlvaroGP

Juan Solo vuelve a la carga con su nueva novela:

Una muerte improvisada


(Por cierto, ya la he comentado en el troblogdita: Crítica de Una muerte improvisada - Juan Solo escritor de novela negra)



Y os confesaré dos cosas...

1.- Fui uno de los últimos en leer El hombre sin brazos.


Pero la tengo tan reciente que...

2.- Seré de los primeros en hacerme con Una muerte improvisada.


Todo en esta vida tiene explicación. Y os razonaré el por qué de mis palabras.

Soy un tiquismiquis con las novelas.

Como lector empedernido, como filólogo, como lingüista y como amante de las Letras Puras. Esto me hace poner muy alto el listón a la hora de meterme en la literatura, y por ello termino leyendo libros de Historia, sean memorias (Sinfonía en Rojo Mayor), Política (Cosas de la Cosa Nostra), de Lingüística y coleccionando diccionarios (que sí... los colecciono).

Pero novela... poca.

Tiro mucho de los clásicos: Frankenstein, Moby Dick, El conde de Montecristo, El nombre de la Rosa... quizás demasiado (ya os he comentado que he leído 26 veces El Señor de los Anillos (esperando estoy al mes de octubre para la 27ª (manías particulares)).

Pero novela actual... me cuesta.

Y no por que no me guste, justo al contrario. Porque me fascina. Y siendo purista no hay nada que me de más rabia que terminar una novela con mal sabor de boca, pensando que no ha sabido culminarla el autor y lamentando que haya desaprovechado el tiempo empleado para escribirla... y yo para leerla.

Esto en cuanto a una novela "normal". Es decir: fantástica, de ciencia ficción... pero estamos hablando de Juan Solo y de su segunda novela "negra". Quizás una de las ramas más complejas de la literatura (junto con la de viajes y la histórica, para mi gusto). Una o... la más compleja: la más inteligente. La más difícil de escribir y la que implica un reto intelectual para el lector.

Y lo destripo.

La novela negra implica un duelo autor/lector


El autor planteará un crimen y la novela se convierte en una cuenta atrás hasta su resolución. 200, 500 páginas... este es el margen de tiempo (las páginas) que tiene el lector para medirse con el autor y desentrañar el misterio de la obra antes de que el detective de turno nos diga "el asesino es el mayordomo" y nos deje ojipláticos cuando nos desmonta la trama y nos explica y razona el móvil, el arma, el escenario, su manera de proceder, si tenía o no cómplices...

Esto es una novela negra: un reto del autor al lector para que de con la solución que irá escondiendo, maquillando y retrasando para doblegar a las personas que lo han comprado y que estas terminen reconociendo el genio del autor con una sonrisa en el rostro.

Este es el compromiso implícito entre ambas partes


El escritor de novela negra la escribe pensando en los lectores. Siembra la trama de pistas. Siembra la trama de trampas. No puede ser simplón porque el lector le tiraría la novela a la cabeza y no puede, ¡ojo! esta es la clave de toda novela negra que quiera hacerse digna de ser considerada: NO PUEDE ENGAÑAR AL LECTOR.

¿A qué me refiero?

A nadie le gusta que le hagan trampas (un servidor ni lo concibe ni lo acepta). Os he comentado el duelo que se establece; el vínculo de amor odio entre escritor/lector. Pero una cosa está clara: el único que sabe desde el principio de la novela negra, cómo va a terminar es precisamente el escritor, por eso, las pistas, las zancadillas y las puertas falsas han de ser limpias, no hay nada menos comprendido y perdonado por un lector del género que encontrarse con un personaje falso o nuevo, una pista que nos había escondido el autor, o un as guardado en la manga que carezca de sentido y te deje con cara de tonto.

La mejor manera de explicar esto, si no eres un gran lector de novela negra sería embutiéndote en carcajadas y viendo una peli que no me resisto a recomendarte: Un cadáver a los postres, de Robert Moore (novela de Neil Simon) en la que el autor se burla precisamente de esto: las trampas que muchos escritores del género hacen a sus lectores, tales como hacer aparecer un testigo, sacarse un arma de la manga, inventarse un personaje incongruente a media narración... todo no por superar la capacidad de deducción del lector. Todo para engañarlo.

Esto es una novela negra. Y si tan difícil es rematar una novela "normal" en la negra no puede fallar ninguna pieza, todas han de encajar a la perfección. Solo puedes escribir El halcón maltés si eres Dashiell Hammett. Solo puedes escribir y describir a Sam Spade desde su pluma. Me atrevo a decir que solo podrás dar vida a Lucas Martín si eres Juan Solo.

Por esto tardé tanto en leer El hombre sin brazos. Y quedé tan sorprendido que conseguí cenar con Juan Solo para embeberme de su obra y va y ¡zas!... ya tiene otra en la recámara. Y tan es así que sale a la venta esta semana. ¿O es la próxima? La duda me corroe... El caso es que está calentita, recién impresa y encuadernada para hacer la delicia de todos nosotros, lectores ávidos de su segundo gran protagonista, esta vez el inspector Carazo.

Un inspector que habrá de luchar contra todos y contra si mismo para resolver el caso...

Para todos los interesados... deciros que...

Juan Solo estará el domingo 14 firmando su obra en la caseta 289 de la Feria del Libro de Madrid de 13:00 a 15:00 horas


Amén de la pertinente firma... si cruzáis unas palabras con Juan Solo podréis daros cuenta de que sí... hay personajes públicos que parecen buenas personas. Y luego vas y los conoces y resultan que son mejor de lo que esperabas.


--------------------


Otras novelas/cuentos comentados en el troblogdita:



jueves, 6 de marzo de 2014

El nombre de la Rosa

El nombre de la Rosa

El nombre de la Rosa - Umberto Eco - Editorial Lumen - Filología Italiana - Álvaro García - ÁlvaroGP - el troblogdita
El nombre de la Rosa - Umberto Eco
Editorial Lumen - Filología Italiana
Álvaro García - ÁlvaroGP - el troblogdita

Umberto Eco

Editorial Lumen



El anciano Adso de Melk nos introduce en la narración de su propio pasado en las tinieblas de su existencia. Narración que tendrá por objeto confesar, expresar o experimentar una catarsis expulsando de su interior los episodios que tuvieron lugar en una remota abadía “cuyo nombre incluso ahora conviene cubrir con un piadoso manto de silencio” allá por el año 1327, en plena restauración de la moral y la dignidad del sacro imperio romano a manos del Emperador Ludovico.

Desmarcándose pues del entonces papa Juan XXII, a quien no duda en tachar de “infame usurpador simoníaco y heresiarca que en Aviñón deshonró el nombre del apóstol”, marcando así su postura distante hacia el Rey de Francia y sus compatriotas y cerrando filas en torno a Ludovico, vencedor de la pugna por proclamarse Emperador y a quien el padre del propio Adso servía.

Por entonces eran dos las corrientes de la Iglesia, la Benedictina, (en cuya orden había ingresado Adso por instancia del padre, concretamente en el Monasterio de Melk), y la Franciscana, por entonces enfrentados al papa y cercana a las ideas de los teólogos imperiales en su defensa de la pobreza de Cristo.

Las guerras que ocupaban al padre y un Adso “descarriado” y no entregado por completo a sus quehaceres eclesiales, hicieron que entre campaña y campaña, su padre reparara en él y decidiera encomendárselo a un sabio franciscano que partía hacia la península itálica en una misión cuyo objeto era secreto.

El franciscano respondía al nombre de Fray Guillermo de Baskerville y por cuyo nombre deducimos que procede de las tierras entre Hibernia y Northumbria, en el occidente europeo, tierra de nieblas y lluvias perpetuas.

Tierras que ayudaron a imprimirle un profundo carácter reflexivo e introvertido agudizando rasgos como la profunda observación de las cosas, la meditación intensa y una capacidad de deducción fuera de lo normal… Sumado todo esto a su concepto religioso de la vida, su vida espartana, la interpretación franciscana de su vocación y su profunda cultura y avidez por los clásicos permitidos, y los no permitidos también, enmarcado todo ello en unos rasgos físicos tales que le hacen parecer ausente y en guardia al mismo tiempo, distraído y agudo, (alto, desgarbado, de mirada aguda y penetrante, nariz afilada, casi aguileña, firme barbilla, piel clara y pecosa…), aparentemente presa de la incertidumbre con facilidad pero curioso y reflexivo en realidad. De edad avanzada (50 primaveras) pero ágil y diestro de movimiento.

Estos rasgos, junto con su pasión por las “máquinas”, capaces de reproducir el paso del tiempo, atraer metales y demás prodigios del arte al servicio de la ciencia hacían que él y sus hermanos franciscanos de las islas sintieran atracción por lo espiritual tanto como por la ciencia de las máquinas, “que es magia natural y santa”, como dijera Roger Bacon, admirado por Fray Guillermo como su maestro.

Presentados pues los protagonistas, nos enmarcamos en el escenario de la obra, aunque tal vez debiera decir: del crimen.

Pues es éste y no otro el verdadero motivo del viaje de Fray Guillermo, el Abad de la Abadía le había hecho llamar pues su reputación como inquisidor e investigador trascendía las fronteras, y por tales motivos pensó en él a la hora de desentrañar los misterios que rodeaban a un crimen que había tenido lugar en su abadía. Obra sin duda del Anticristo por llegar, pero que agitan el espíritu terrenal del Abad quien espera, en cinco días a partir de la llegada de Fray Guillermo y de Adso, una reunión con religiosos franciscanos (sus rivales) con el objeto de debatir sobre la pobreza de Cristo, (y para cuyo comienzo desearía que se hubiera resuelto el entuerto y poder así concentrar sus pensamientos en tamaño debate).

Suspense, rigor histórico, datos reales combinados con maestría en el contexto de la novela negra que nos concierne, libros prohibidos, órdenes religiosas proscritas, la Santa Inquisición, el Anticristo y el apocalipsis, recintos sagrados (profanados) y laberintos a las puertas del reino del Señor…

Ingredientes todos ellos que Umberto Eco supo conjugar de tal modo que hizo de El nombre de la Rosa un auténtico éxito en las librerías de todo el mundo (principalmente europeas) en 1980. Eco, semiólogo, escritor, Doctor en Filosofía por la Universidad de Turín y Catedrático en Semiótica en la Universidad de Bolonia jugaba con ventaja a la hora de sentarse a escribir una de las mejejores obras del s.XX.

Él sabía cuán atractiva resulta la novela negra para el gran público, ni que decir que a más de uno se le ocurrirían más de un paralelismo entre Fray Guillermo y el mismísimo Sherlock Holmes, (quien caerá por el blog en no mucho tiempo).

Novela Histórica (no de capa y espada, como él gusta en nombrar a las novelas de aventuras en contextos históricos del pasado, sino novela negra) ambientada cronológicamente en un día monacal, conforme a maitines, prima, tercia, sexta, nona, después de vísperas, completas y noche.

Son estos dos de los tres ingredientes que maneja con soltura, pues el tercero, el ingenio, el saber hacer y escribir es innato en él, y tanto lo demostró que su primera novela, la que hoy nos concierne, bien podría clasificarse como obra maestra dentro del género (y subgéneros) y ha sido leída con avidez por lectores de cultura media alta (pues ese era el espectro al que él se dirigía), de todo el mundo, sin asustarse de párrafos, cuando no páginas escritas en latín para mejor ambientar la obra.


---------------------------

También puedes leer mi crítica cinematográfica de El nombre de la Rosa en el fancine.